Estaba Yuma en el piano,
debutaba con la orquesta,
pero pensaba en la fiesta
y contar sus chistes malos
Lo vió el catrín en el teatro
y asustose por su pelo,
lo reta entonces a un duelo
pues se creía más diestro
Al tenerla mas chiquita
la mano, Yuma fracasa
se lleva su alma la flaca
y ni unos tragos le invita
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