domingo, 29 de noviembre de 2009

Polifonía Sabatina

Como su nombre lo dice se trata de conciertos que se llevan a cabo los sábados en el Centro Cultural Universitario, aunque solo por temporadas. Estos conciertos son de distintos tipos de género, llendo desde el rock, música de cámara, música folklorica, etc. Son generalmente de entrada libre, y si hay un costo no suele ser elevado.

Existen 3 partes donde se realizan los conciertos: en el primer patio, mas idel para algún concierto mas ameno, que requiera instrumentos eléctricos; el segundo patio, por donde se encuentra el café y se esa mas cómodo como para algo mas relajante; y por último tenemos el auditorio donde se suelen hacer los recitales con instrumentos acústicos, aunqe últimamente debido a las lluvias se han estado realizando en este lugar los eventos.

Lo malo de este último lugar es que donde uno espera un sonido mas natural puesto que se trata de un auditorio y debería estar diseñado para eso, se les colocan micrófonos a los instrumentos y pierde en gran parte la naturalidad el sonido y se escucha diferente, en mi opinión deberían hacer una adaptación mejor para la acústica en lugar de colocar micrófonos que hacen que pierda el carácter esta música.

Este sábado precisamente se llevó a cabo un recital de música de cámara con un dúo de oboe y piano con Héctor Fernández y Ana Cervantes, ofreciendo la música de compositores como Telemann, Saint-Säens, Carl Nielsen, Francis Poulenc, Eugene Bozza y Heitor Villa-lobos, abarcando ellos desde el barroco hasta lo contemporáneo. Ademas fueron muy buenas interpretaciones, con sus detalles pero cubrieron bien las expectativas. Por otroa lado Ana Cervantes, cabe mencionar, tiene un proyecto en el cual intenta difundir la música contemporánea por el país y precisamente aquí interpreta piezas de la Suite Floral de Villa-lobos.

Va a seguir habiendo conciertos aunque habría que revisar el programa siguiente, es muy recomendable para relajarse o desestresarse un rato, con tanto trabajo...

viernes, 20 de noviembre de 2009

Las cosas sencillas

Siempre pensó que la vida era tan rutinaria y aburrida, difícil y falsa, solitaria y corta. Él tenía que ser parte de este proceso, en realidad tenía una actitud rotundamente fría hacia las relaciones sociales. Algo parecía faltarle, algo no le gustaba, sin embargo sentía unas ansias que le consumían el aliento ante la idea de tener alguien con quien estar y conversar, de cualquier modo hubiera sido la misma historia y la articulación de palabras concluyeran solo en sus pensamientos. Si tan solo hubiera alguien que pudiera comprenderlas así. Le era tan complicado.

Iba por esa calle no muy lejos de su casa, pensando en tantas cosas y mirando hacia un punto fijo al frente, hacia la nada. Llegó y tocó la puerta salió ella y lo abrazó, dándole un beso en la mejilla, traía puesta una ropa tan extravagante y cómoda, se veía tan ágil y bella como nunca la había visto, tan frágil y segura, tan sencilla.

Salieron y fueron a visitar uno de esos lugares donde se pueden apreciar las cosas de las que en la ciudad uno no se da cuenta, cosas que parecen tan insignificantes como el silencio entre las notas musicales, el color de un atardecer tan periódico y siempre tan diferente, la sonrisa de la pequeña que se entrega a la felicidad y confía en esas dos personas que han estado siempre con ella, aunque no compartan la misma sangre, y no se da cuenta de como esas cosas tan sencillas son las que le dan las ganas de seguir adelante.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Calavera

Estaba Yuma en el piano,
debutaba con la orquesta,
pero pensaba en la fiesta
y contar sus chistes malos

Lo vió el catrín en el teatro
y asustose por su pelo,
lo reta entonces a un duelo
pues se creía más diestro

Al tenerla mas chiquita
la mano, Yuma fracasa
se lleva su alma la flaca
y ni unos tragos le invita